• Armand Cosseron

¿Cómo terminar con la crisis adolescente del Quidditch?

Fotografía: Ajantha Abey Quidditch Photography


Una carta de opinión a los líderes de la próxima generación del Quidditch*


Estamos a principios de 2019 y el quidditch cumplió 13 años el pasado octubre. En la vida de un ser humano, 13 es la adolescencia temprana. Comienzas a notar cambios en tu cuerpo (como pasar de una cancha ovalada a una rectangular). Miras a tus compañeros y te preguntas por qué no eres exactamente como ellos (¿Es realmente necesario tener siete árbitros en la cancha? ¿Por qué nuestro logo es diferente de otras organizaciones deportivas?) Tienes muchos cambios de humor (como ser muy exigente y después no estar dispuesto a hacer algo). Personas que estaban en tu entorno cercano se van y te encuentras con caras nuevas. En los últimos dos meses tres líderes de IQA, el

presidente de la Federación de Quidditch Europea, el director de la Federación de Quidditch Belga, y la directora de la Federación de Quidditch del Reino Unido, se retiraron. A mi pesar, soy parte de esta tendencia de salidas inesperadas y descoordinadas. ¿Crees que todas estas personas coordinaron para retirarse juntos? No. Sin embargo, estas reacciones -nuestras reacciones- son el resultado de un hallazgo común: el quidditch está entrando en una nueva era.


Llamo a esta nueva era la crisis adolescente del quidditch.


En este momento de crisis, necesitamos apoyar al deporte a través de este momento crucial, como los padres cuidarían a sus hijos. De hecho, es ahora cuando sabremos si el quidditch realmente emerge como un deporte real o si cae en una actividad secundaria y semi popular. ¿Nuestro niño se convertirá en un adulto exitoso o seguirá siendo un niño eternamente? Si queremos que el quidditch se convierta en un deporte para adultos, necesitamos nuevos líderes que apoyen su crecimiento.


Serví al quidditch y a su comunidad lo mejor que pude. Vengo del campo de las comunicaciones: estudié comunicaciones, trabajé en agencias de comunicación y llevé mi visión de las comunicaciones a todos los desafíos. Desarrollé la mayoría de las habilidades de comunicación, así que tenía sentido ser voluntario como director de comunicaciones en varias organizaciones de quidditch: el órgano de gobierno nacional francés y luego la Asociación Internacional de Quidditch (IQA por sus siglas en inglés). A través de mi experiencia de cinco años en el quidditch, tuve la oportunidad de administrar varios equipos (entre ellos más de cuarenta y cinco personas), y de realizar varios proyectos que, espero, mejoraran la popularidad de nuestro deporte. Ayudé a organizar las primeras copas nacionales francesas, apoyé a los equipos locales en sus comunicaciones y les proporcioné recursos y talleres. Cambié drásticamente las comunicaciones internas en la IQA, trabajé en muchas formas para hacer que esta organización sea más reactiva y consciente de las necesidades de la comunidad. Supervisé la iniciativa del cambio de marca para crear una nueva identidad para la IQA y, por lo tanto, establecer mejor un propósito y exhibir el deporte a una audiencia externa.


Las comunicaciones definitivamente no son el aspecto más crucial del quidditch, si bien son realmente necesarias. Sin embargo, el voluntariado como director de comunicaciones me ayudó a desarrollar muchas habilidades que cualquier líder necesita, sobre todo si planea pasar del quidditch como un deporte "adolescente" a un deporte "adulto". Aquí está mi top 3.


Ser un líder significa tomar riesgos


Creo que todos estamos de acuerdo en afirmar que el quidditch es un deporte inusual. Nacido de libros de ficción, es una mezcla de varios deportes. Reúne a personas de diversos orígenes, sean deportistas de otros deportes, geeks, partidarios LGBTQ +, ...


Por lo tanto, un deporte inusual necesita líderes audaces. ¡Es necesario contar con personas audaces, con personas que sueñen en grande! Necesitamos una visión, un propósito, cosas que faltan en este momento. Y, sobre todo, necesitamos líderes que se atrevan a pensar diferente, que se atrevan a exponer el deporte, que se atrevan a tomar iniciativas nuevas e inciertas para impulsar el desarrollo deportivo.


En mi carrera de quidditch (si puedo llamarlo así), tomé varios riesgos. Uno de los más importantes fue solicitar el puesto de Director de Comunicaciones de la IQA. En ese momento, no sabía que estaba compitiendo con el director de comunicaciones de otro organismo gubernamental nacional. Era un nativo de habla inglesa y demostró ser un funcionario de relaciones de prensa eficiente. Sin embargo, logré demostrar que yo era el tipo adecuado para la posición. Supongo que mis resultados prueban que los líderes que me contrataron tenían razón al apostar al forastero.


Para convertirnos en un deporte para adultos, debemos defender las causas en las que creemos. Mostremos lo inclusivos que somos. Demostremos cuán abiertos estamos a la diversidad. Necesitamos ser tan curiosos como adolescentes y probar cosas nuevas.


- ¿Y si te acercas a otras organizaciones deportivas?

- ¿Y si te acercas a las organizaciones LGBTQ +?

- ¿Y si creas asociaciones con marcas inesperadas?


Sé audaz.


Ser un líder significa escuchar la retroalimentación


La retroalimentación es clave. El quidditch surgió gracias a la cultura de internet. Por supuesto, empezó en las canchas. Pero necesitaba un balance correcto entre intercambios universitarios y los medios de comunicación social para pasar de una pasión geek al deporte presente, actualmente practicado en más de 35 países y reuniendo más de 500 equipos en todo el mundo.


En tal contexto, es crucial buscar retroalimentación. Por supuesto, no todos los comentarios deben ser tomados en cuenta. Ordenar cuáles son los más relevantes es un ejercicio delicado. Y cada comentario es una gran oportunidad para volver a pensar acerca de nuestro trabajo previo. ¿Deberías seguir moviéndote o cambiar drásticamente tu orientación? Esa no es una elección fácil y es por ello que necesitas buscar consejo. Puedes preguntarle a gente de tu equipo, a tus compañeros o a personas fuera de juego. Tu equipo tiene un buen conocimiento de tu proyecto. Tus compañeros tienen un buen enfoque de tus servicios(es decir, los primeros usuarios de los servicios de IQA son los órganos de gobierno nacionales -NGB-, los equipos y los atletas. Son compañeros de IQA y grandes fuentes de retroalimentación). Finalmente la gente fuera del juego pueden proporcionarte una perspectiva externa. Probablemente sea la más valiosa porque es externa. Así, esta gente toma un enfoque diferente, a menudo útil para dar un paso atrás y descubrir una solución inesperada.


Desde agosto de 2018 hasta febrero de 2019, lideré la iniciativa del cambio de marca de IQA. Fue un trabajo intenso, que requirió que muchas personas se involucraran. Primero lanzamos focus groups para identificar las expectativas de las personas del quidditch. Luego realizamos una encuesta para entrar en detalles. Desde todas esas percepciones, contratamos un diseñador gráfico y le pedimos que haga nuevas propuestas. Pasamos dos meses de ida y vuelta, para estar seguros de que se presentara la mejor propuesta. Pedimos a los voluntarios de IQA una retroalimentación, para saber su opinión del logo enviado.


Cuando estuvimos listos para hacer el lanzamiento, varios órganos de gobierno nacionales se pusieron en contra de la propuesta. Estaba muy confuso porque constantemente pedimos retroalimentación. Volvimos a los voluntarios de IQA y algunos de ellos también criticaron el logo. En ese momento, el equipo de cambio de marca aprendió que no habíamos creado el ambiente correcto para recibir retroalimentación. Después de un par de discusiones, aceptamos pedirle ediciones al diseñador gráfico. En paralelo, también pedimos opiniones externas. ¿Estábamos eligiendo correctamente al iniciar el proceso de nuevo? ¿Debíamos realmente cambiar la propuesta enviada? Enviamos la nueva propuesta a un voto no vinculante, a los voluntarios de IQA y a los órganos de gobierno nacionales también. Finalmente se nos ocurrió un nuevo logo seis semanas después de la fecha límite prevista. Pero sabíamos que este logo era la coincidencia correcta con la identidad de nuestra organización.


Para tomar las mejores decisiones, un líder necesita encontrar grandes asesores:


- ¿Qué pasa si involucras más personas ajenas al quidditch en los procesos de decisión?

- ¿Qué pasa si creas herramientas más participativas?


Estate por delante


Ser un líder significa confiar en tu equipo


Sobre todo en una organización sin fines de lucro, tu equipo es tu recurso más valioso. Puedes tener la visión, las ideas y las ideas. Si no tienes a nadie para ejecutar un plan de acción, no puedes ir muy lejos.


Necesitas cuidar de tu equipo, no solo para propósitos de estrategia. Pero porque son personas que dedican su tiempo libre para hacer que tu organización progrese. Sé que esto es obvio. Pero es crucial tenerlo en cuenta en cualquier decisión que tomes. Como líder es tu responsabilidad asegurarte de que tus voluntarios tengan una experiencia cómoda. Tú eres el escudo entre lo que podría distraerlos (o lastimarlos) y su motivación.


Como director, repetí el mismo riesgo que corrieron mis reclutadores cuando me contrataron. A veces, aceptaba aplicaciones inciertas. Algunas personas que se unieron a mí me dieron muchas razones para dudar de ellas. Ya sea que no estaba seguro de que tuvieran las habilidades necesarias o el tiempo para adaptarse a su posición esperada. Eventualmente, parecían ser los mejores reclutamientos que había hecho. Revelaron habilidades desapercibidas para manejar diversas situaciones y para dirigir correctamente sus propios proyectos. En el mismo sentido, renunciar a mi puesto de director de comunicaciones es también el mayor signo de confianza que podría enviarles: llegué al punto en que ya no necesitan mi apoyo y pueden volar por sí mismos.


Como los padres harían con un adolescente, los líderes del quidditch tienen que confiar en su equipo. Esta es la mejor manera de dejarlos crecer. Escucha sus ideas y sigue su ejemplo. Están en el terreno, están aplicando su plan de acción, están directamente en contacto con los problemas que tú deseas resolver.


- ¿Qué pasa si creas herramientas para recopilar comentarios de tu equipo?

- ¿Qué pasa si le das más responsabilidad a uno de los miembros de tu equipo?

- ¿Qué pasa si creas días regulares de descanso para dar espacio a tus voluntarios?

- ¿Qué pasa si creas programas de capacitación para permitirles aprender nuevas habilidades de otros voluntarios?

- ¿Y si le pagas a tus voluntarios?


Sé ejemplar


¿Que sigue?


Nuestro deporte definitivamente está evolucionando. Y para ir más lejos, necesita que nosotros, la comunidad de quidditch, sigamos estos cambios. ¿Estamos listos para enfrentar estos desafíos y hacer retroceder los límites de quidditch? ¿Somos lo suficientemente audaces para llevar el quidditch a nuevas metas? ¿Estamos lo suficientemente adelantados como para convertir el quidditch en un deporte bien reconocido?


Sí, es posible. Simplemente debemos hacer lo que harían las personas en la adolescencia tardía: mantener la creatividad de nuestra parte infantil y actuar como adultos. ¿Estamos listos para ser ejemplares?


Acerca del autor


Armand Cosseron es el ex director de comunicaciones de la Asociación Internacional de Quidditch (2017-2019) y de la Federación Francesa de Quidditch (2015-2017). Ha estado involucrado en el quidditch desde 2014 y se graduó de la escuela de comunicaciones líder en Francia (La Sorbonne).

Traducción a cargo de Gisella Lopez y Ariadna Navone Sarubbi

*Pueden leer el texto original en francés en Catch is good y la traducción al inglés en The Eight Man

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